Hay biografías, que por ser representativas de un cierto momento de cambio, nos ayudan a entender mejor la Historia. Este es el caso de Giovanni de Médicis, más conocido como Juan de las Bandas Negras. Hombre de armas desde la cuna, se inició en el noble oficio de Condottiero desde muy joven, poniendo su destreza y coraje como militar al servicio del mejor postor. Sin embargo, su llegada a este oficio se produce en un momento de cambio, en que las viejas formas de lucha se ven substitutidas por otras más modernas: De la caballería pesada medieval se pasa a los pelotones de arcabuceros. Del duelo singular con la espada se pasa a la artillería. De la espada y la lanza se pasa a la pólvora, ya sea en forma de proyectil para fusil o para cañón.Durante la primera mitad del s. XVI ven su final las viejas formas caballerescas y medievales de luchar, y son substituidas por la infantería, magníficamente representada por Los tercios españoles. De alguna forma, la pólvora substituye al filo de la espada, y el combate individual y caballeresco pasa a diluirse en la masa de los pelotones de arcabuceros.
Herido de un balazo en una pierna, se le gangrena y muere a la pronta edad de 29 años; es por estos motivos aquí expuestos que la biografía de Juan de las Bandas Negras es una de las más interesantes y representativas del convulso Renacimiento italiano.
Juan de las Bandas Negras, el Medici mercenario
Giovanni de Médicis, también conocido como Juan de las Bandas Negras (1498-1526) fue un célebre condottiero italiano del Renacimiento.
Nació en Forli, hijo de Giovanni de Médici (il Popolano) y Caterina Sforza, una de las mujeres más famosas del Renacimiento.
Ya desde una edad temprana mostró una gran aptitud para actividades físicas y de combate; aprediendo pronto esgrima e hípica. A los 12 años cometió su primer asesinato y debido a su comportamiento antiautoriatario se le expulsoó dos veces de Florencia.
Se casó con Maria Salviati y tuvo un hijo, Cosme (1519-1574), que llegó a ser Gran Duque de Florencia.
Giovanni se hizo condottiero, prestando sus servicios al Papa León X -Giovanni Lorenzo de Médicis, primo de su madre- y recibió su bautismo de fuego a los 18 años, en la guerra contra Francesco Maria della Rovere, Duque de Urbino. Vence en 22 días.
En diciembre de 1521, muere León X y Giovanni añade a su insignia unas bandas negras, en señal de duelo por su protector y pariente. De ahí el apelativo de Giovanni delle Bande Nere y el de su escuadra mercenaria, las Bandas Negras.
Condottieros, mercenarios del Renacimiento italiano
Los condottieros (en italiano condottieri; singular condottiero) eran los capitanes de tropas mercenarias al servicio de las ciudades-estado italianas desde finales de la Edad Media hasta mediados del siglo XVI. La palabra condottiere deriva de condotta, término que designaba al contrato entre el capitán de mercenarios y el gobierno que alquilaba sus servicios.
Los condotieros consideraban la guerra como un verdadero arte. Sin embargo, sus intereses no eran siempre los mismos que los de los estados a cuyo servicio estaban. Buscaban riqueza, fama y tierras para sí, y no estaban ligados por lazos patrióticos a la causa por la que luchaban. Eran célebres por su falta de escrúpulos: podían cambiar de bando si encontraban un mejor postor antes o incluso durante la batalla. Conscientes de su poder, en ocasiones eran ellos los que imponían condiciones a sus supuestos patronos.
Los primeros condottieros fueron mercenarios extranjeros (sobre todo alemanes), pero ya en el siglo XV casi todos los profesionales de las armas eran italianos. Este siglo supuso la verdadera edad de oro de los condotieros, con grandes figuras, como Gattamelata o Bartolomeo Colleoni. A principios del siglo XVI, sin embargo, fueron incapaces de hacer frente con sus tácticas anticuadas y sus armaduras medievales, a los ejércitos modernos de las potencias europeas que invadieron Italia, y terminaron por desaparecer hacia 1550.
Muerte de Juan de las Bandas Negras
Después de una corta, pero ilustre vida militar, Giovanni muere a causa de la gangrena en Mantua, el 30 de Noviembre de 1526, cuatro días después de un golpe de falconete le hiriera en un muslo en una batalla cerca de Governolo, contra los lansquenetes imperiales. La temprana muerte de Giovanni marcó el fin de la era de los condottieri y sus tácticas de guerra, muy enfocadas en la caballería pesada, que habían quedado a merced de la artillería móvil. Se le recuerda por tanto, como el último gran condottiero. Su reputación se debe en parte a Pietro Aretino, amigo íntimo de Giovanni y autor de versos eróticos muy comentados en la época. Aretino estuvo presente en su lecho de muerte y en una carta famosa describió la escena -se necesitaron 10 hombres para sujetarle mientras le amputaban la pierna- y el coraje de Giovanni ante la muerte.Pólvora contra metal, el ocaso de los Condottieros
El principio del fin de los condotieros llegó en 1494, cuando el rey francés Carlos VIII emprendió la primera invasión de Italia en más de un siglo. Sus tropas utilizaban masivamente la artillería, contra la que los condotieros no estaban preparados para combatir. Muchos de los condotieros más famosos decidieron entonces ponerse al servicio de potencias extranjeras: Gian Giacomo Trivulzio, por ejemplo, abandonó a Milán por Francia, y Andrea Doria se convirtió en almirante del emperador Carlos V.
Las Guerras Italianas, en las cuales la península fue invadida por los modernos ejércitos de los Habsburgo y de Francia, marcaron el final de la edad dorada de los condotieros, incapaces de hacer frente a los piqueros suizos, los lansquenetes alemanes, los mosqueteros ingleses, la caballería francesa o los tercios españoles. La práctica de la condotta ya había desaparecido hacia 1550. La palabra "condotiero", sin embargo, continuó utilizándose para denominar a los grandes generales italianos, sobre todo cuando combatían al servicio de potencias extranjeras, tales como Marcantonio II Colonna y Raimondo Montecuccoli.
Recomendación cinematográfica: "El oficio de las Armas"
Todo esto que os acabo de explicar queda perfectamente reflejado en la película "El oficio de las armas". Quizás es un poco tostón, pero vale la pena. La fotografía es espléndida, pareciendo cada fotograma una obra pictórica del Renacimiento italiano, y el actor principal, un búlgaro de nombre irrepetible, está que se sale. Como lo de comentar películas no es lo mío, os extracto una entrevista que le hicieron a su director, Ermanno Olmi:Comencé a saborear la historia de "Juan de las Bandas Negras" así, de casualidad, en los meses de vagabundeo por el Po. Todo empezó al leer una antigua crónica de cirugía, en la que se describe la amputación de la pierna derecha al capitán de mercenarios Juan de Medici, operación que no le salvó de la gangrena y de la muerte el 30 de noviembre de 1526, tras cuatro días de lúcida agonía. El idolatrado "condottiero", llamado "de las Bandas Negras" por su insignia de guerra, tenía 28 años y acababa de guiar el ejército pontificio contra los Lansquenetes, acampados en las campiñas alrededor de Mantua. Y éste es el título elegido por Ermanno Olmi para su duodécimo film, ahora en las salas italianas, tras la prestigiosa pasarela en el Festival de Cannes. Uno de los raros kolossal del cine italiano, hecho gracias a una coproducción italo-franco-alemana que ha puesto a disposición un presupuesto de 15.000 millones de liras, gastados durante meses de rodaje en el extremo norte de Bulgaria.¿Puede algún detalle tender un puente entre el espectador de hoy y el capitán de mercenarios de entonces? Me llenaba de curiosidad entender cómo podía morir un joven de hace 500 años que lo tenía todo: éxito, gloria, el amor de las mujeres. Porque —aventura Olmi— también los jóvenes de hoy mueren así, en una actitud de desprecio por la vida tan lanzada que roza la desvergüenza. Juan no iba en busca de la muerte, sino que convivía con ella porque formaba parte del "mester de las armas". Un gran personaje como él, temido y aclamado, que muere como todos nosotros deberíamos saber morir: no vestido de héroe, con la coraza de caballero medieval, sino con la sencillez y la conciencia necesaria para hacer de la muerte un hecho normal. Creo que la verdadera heroicidad es la aceptación de los propios límites y de la voluntad de Dios.
Me gustaría mucho que los espectadores más jóvenes se reconociesen en este héroe de hace 500 años —admite el director—. Puedo entender que un chico, que con toda justicia pretende hacerse responsable del mundo en que vive, tenga ganas de gritar… Estamos inmersos en una sociedad que nos mortifica, en el sentido de que estamos rodeados por una muerte burlona que no aparece. Porque hoy la muerte se camufla en los alimentos, en la contaminación, en el engaño de la comunicación, en la falsedad de los puntos de vista, incluso en el falso amor de padres más atentos a su propia carrera que a las responsabilidades de padre y madre. Cada mentira es un signo mortificante, mortífero. Quizás los chicos que desafían a la muerte es como si gritaran: "¡Déjate ver!"
Os adjunto un video del making of de la película (en italiano) para que vayais haciendo boca mientras la bajais del eMule.
La nueva forma de entender la historia
www.historiadelahumanidad.com/



Yo ví la película y me pareció muy lenta. Eso sí me encantó la fotografía y lo que dices es verdad: Explica muy bien como los caballeros con sus armaduras acaban sucumbiendo a manos de la polvora.
ResponderSuprimirPuede que peque de Romantico pero me parece que el declive de los Condotieri comienza antes de las innovaciones técnicas del resto de ejércitos y enraiza con su caida moral puesto que como dice Maquiavelo " Y si uno tiene su estado fundado sobre las armas mercenarias, jamás estará tranquilo y seguro; porque están desunidas, son ambiciosas, indisciplinadas, desleales, gallardas entre los amigos y entre los enemigos viles". Manifiesta Maquiavelo que este tipo de columnas mercenarias pudieron pasar por fuertes en tanto que hubieron de medirse a sus iguales con quienes les unía la "soldada" por la que dilataban los conflictos con grave daño de los fondos de sus respectivos patronos. En "El Principe" se les culpa en gran medida de la Ruina de Italia y la Invasión por los "Barbaros"(Francia en el Norte y Aragón en el Sur) La película no la conozco pero me haré con ella.
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