La toma de Barcelona por los musulmanes
Los musulmanes entraron en la península en 711. Durante ese año, en la parte norte de la Tarraconense estaba en el poder Agila II, un líder enemigo del también visigodo Roderico. Este se sirvió de los musulmanes para combatirle, hecho que evitó la conquista musulmana de la ciudad en el primer momento de la entrada musulmana a la península. Le siguió Ardón que fijó residencia en Narbona, y tras oponer resistencia a los musulmanes, éstos, bajo el mando de Al-Hurr, conquistaron definitivamente el territorio de la barchinona visigoda entre 717 y 718.
Mientras que Tarragona (Tarraco, طرخون -Tarrakuna-) fue devastada, la entrada en Barchinona fue pactada y sin resistencia.
El poder musulmán en la ciudad duró algo más de 83 años. Durante la ocupación musulmana, la ciudad fue conocida como برشلونة, Barshiluna (entre otras transliteraciones como Medina o Madinat (مدين) Barshaluna, Bargiluna, Barxiluna).
La presencia musulmana no intentó convertir a la población local pues permitió la libertad de culto, y generalmente, los ciudadanos recibieron un trato bastante favorable. Los valíes musulmanes habilitaron una guarnición militar en la ciudad y cobraban impuestos especiales a los no musulmanes, pero probablemente fueron menores que durante la época visigoda.
El principal templo cristiano, la catedral, fue convertida en mezquita. El gobierno civil fue respetado y la ciudad conservó las autoridades tradicionales (conde y obispo cristiano, y jefe de la comunidad judía).
(Re) conquista de Barcelona
Desde 796 gobernaba Barcelona Sadun al-Ruayni, opuesto al emir de Córdoba. En abril del 797 se presentó en Aquisgrán y ofreció a Carlomagno someter la ciudad a cambio de mantenerle en el gobierno y ayudarle en su lucha contra Córdoba. Carlomagno convocó una Asamblea en Tolosa en la primavera del 800 en la que decidió el envió de su hijo Luis el Piadoso hacia Barcelona; un ejército al mando de varios nobles, entre ellos el conde Rostan de Gerona, Ademar de Narbona y Guillermo I de Tolosa partieron a la zona esperando la sumisión de la ciudad y asegurar su control, pero Sa'dun no cumplió su palabra negándose a entregar la ciudad que los francos se vieron obligados a asediar. Se produjo un largo sitio, probablemente iniciado en el otoño del 800. Sadun intentó escapar hacía Córdoba para pedir ayuda pero fue capturado. Su lugar lo ocupó Harun. La población quedó afectada por el hambre y las penalidades del sitio y los godos cristianos, finalmente, decidieron entregar a Harun y rendir la ciudad, probablemente el sábado 3 de abril del 801, en la que, Luis el Piadoso entró al día siguiente. No mucho después, Bera, el hijo de Guillermo de Tolosa, que había participado en la conquista junto a su padre, era investido como conde (con título también de marqués para gobernar un condado fronterizo).
La historia no es tan sólo cuestión de fechas
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Los musulmanes entraron en la península en 711. Durante ese año, en la parte norte de la Tarraconense estaba en el poder Agila II, un líder enemigo del también visigodo Roderico. Este se sirvió de los musulmanes para combatirle, hecho que evitó la conquista musulmana de la ciudad en el primer momento de la entrada musulmana a la península. Le siguió Ardón que fijó residencia en Narbona, y tras oponer resistencia a los musulmanes, éstos, bajo el mando de Al-Hurr, conquistaron definitivamente el territorio de la barchinona visigoda entre 717 y 718.Mientras que Tarragona (Tarraco, طرخون -Tarrakuna-) fue devastada, la entrada en Barchinona fue pactada y sin resistencia.
El poder musulmán en la ciudad duró algo más de 83 años. Durante la ocupación musulmana, la ciudad fue conocida como برشلونة, Barshiluna (entre otras transliteraciones como Medina o Madinat (مدين) Barshaluna, Bargiluna, Barxiluna).La presencia musulmana no intentó convertir a la población local pues permitió la libertad de culto, y generalmente, los ciudadanos recibieron un trato bastante favorable. Los valíes musulmanes habilitaron una guarnición militar en la ciudad y cobraban impuestos especiales a los no musulmanes, pero probablemente fueron menores que durante la época visigoda.
El principal templo cristiano, la catedral, fue convertida en mezquita. El gobierno civil fue respetado y la ciudad conservó las autoridades tradicionales (conde y obispo cristiano, y jefe de la comunidad judía).
(Re) conquista de Barcelona
La historia no es tan sólo cuestión de fechas



2 comments:
devastada...
ups
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