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29.2.08

Así era la cara de Johann Sebastian Bach


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BERLÍN MADRID.- Era el mejor músico de su tiempo (quizás de toda la historia) y dicen que tenía un rostro amable y bonachón. Ahora podemos contemplar todos sus detalles gracias a las nuevas técnicas digitales y forenses, que han permitido reconstruir la expresión facial del genio barroco.

La antropóloga escocesa Caroline Wilkinson ha sido la encargada de esta reconstrucción digital del rostro del compositor alemán Johann Sebastian Bach, a petición de la Casa Museo del músico, con sede en Eisenach (centro de Alemania).

Los resultados de su investigación conjugan los datos obtenidos de retratos, mediciones de su cráneo y de la máscara mortuoria del músico (1685-1750).

La técnica forense ha permitido desvelar la faz del compositor como un rostro de facciones amplias y maduras, de frente despejada, incipientes entradas en su cabello y labios carnosos, según informa la agencia Efe.

Wilkinson, quien ha empleado las mismas técnicas de reconstrucción facial para descubrir los semblantes de San Nicolás y del faraón Tutankamon, reconstruyó en primer lugar el cráneo de Bach para, a través de un programa informático, añadir músculos, cartílagos, piel y pelo hasta dar con el resultado final.

Desde la Casa Museo de Bach, explicaron que ya en 1894, el médico alemán Wilhelm His y el escultor Carl Ludwig Seffner intentaron reconstruir el rostro de uno los genios más fructíferos de la música europea y maestro del barroco, en lo que fue el primer intento médico de este tipo de la historia.

"Estamos expectantes por ver cómo ha quedado finalmente el rostro", afirmó el director del museo, Jörg Hansen, quien explicó que aunque se ha seguido un proceso minucioso en la recreación de los músculos y los huesos, el color de la piel, de los ojos y del pelo del músico siguen siendo un misterio.

Explicó que en los retratos que se conservan de Bach, unas veces sus ojos aparecen azules y en otras, marrones, mientras que en el caso del cabello, se han inspirado en la moda del momento y han tomado como modelo el rostro que pintó Elias Gottlob Haussmann.

La Casa Museo de Bach inaugurará el próximo 21 de marzo, aniversario del nacimiento del compositor, la exposición "Bach en el espejo de la medicina" cuyo elemento estrella será un busto de cera que mostrará el reconstruido rostro del músico.



28.2.08

La noche que ardió la República de Weimar

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75º ANIVERSARIO DEL INCENDIO DEL REICHSTAG
  • El fuego fue atribuido a los comunistas, a los nazis e incluso a un solo hombre
  • Hitler aprovechó la situación frente a Hindenburg para llevar a cabo sus planes

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CARLOS ÁLVARO ROLDÁN

BERLÍN.- El incendio del Reichstag o Parlamento alemán una gélida noche del 27 de febrero de 1933 pertenece a esa serie de hechos históricos, como el asesinato de John F. Kennedy, que durante décadas han generado innumerables teorías conspirativas.

Y tras el misterio de la quema total de la Cámara de Diputados en tan sólo 25 minutos se han barajado como autores interesados al Partido Comunista Alemán (KPD) y al entonces gubernamental Partido Nacionalsocialista (NSDAP). El voluminoso informe policial de 50.494 páginas establece, por su parte, que el albañil en paro holandés Marinus van der Lube, de filiación comunista, actuó solo.

De cualquier manera, el incendio fue aprovechado inmediatamente por el canciller, Adolf Hitler, quien había ocupado el cargo el 30 de enero, para ejecutar sus meditados planes.

En medio del estupor generalizado, logró del anciano presidente, Paul von Hindenburg, que aprobara un decreto que aplicaba el estado de emergencia y suprimía gran parte de casi todas las libertades incluidas en la Constitución de Weimar de 1919. Comenzaba una pesadilla de poder absoluto, primero bajo fachada democrática, que no terminaría hasta 1945, tras el fin de la II Guerra Mundial.

Decenas de pequeños incendios

Los hechos son claros. Aquella noche de lunes de hace 75 años, con temperaturas de cuatro grados bajo cero y una sensación superior de frío a causa del viento del este, el joven estudiante de Teología Hans Flöter pasaba junto al pórtico sur del Reichstag, junto a la escalinata.

Eran las 21.00 horas cuando levantó su vista hacia las ventanas superiores al escuchar ruido de cristales rotos. Cuando intuyó llamas se quedó un rato mirando sorprendido y de pronto comenzó a correr en busca de ayuda. La encontró a las 21.05 horas en la fachada norte en el agente Karl Buwert, que vigilaba la zona.

Tras comprobar lo que decía Flöter, regresó a su garita e informó a sus superiores. A las 21.13 horas se realizó la llamada a los bomberos, que llegaron pocos minutos después. Pero poco se podía hacer y a las 21.27 el edificio ardió como una tea. En uno de los laterales del edificio descubrieron al albañil Van der Lube casi sin ropa, ennegrecido por el humo y con algunas quemaduras.

El canciller democrático Hitler y su lugarteniente Herman Göring acudieron al lugar en pocos minutos y, tras conocer la detención, culparon inmediatamente del ataque al KPD ante los periodistas presentes. Esa misma noche, el gobernante ordenó la detención masiva de militantes del partido, aunque su prohibición no se produjo hasta después de las elecciones del 5 de marzo, cuando los nazis lograron una amplia mayoría tras aumentar el número de diputados.

Durante el juicio en Leipzig, el propio Van der Lube admitió su culpabilidad y afirmó que actuó solo iniciando decenas de pequeños incendios. En todo caso, el momento sirvió a Hitler para desprestigiar al movimiento comunista alemán e internacional y muchos otros activistas fueron condenados por colaboración en el incendio.

El papel de los nazis

Durante años se sospechó que el propio partido nazi fue el promotor del atentado contra el Reichstag para dar rienda suelta a todos sus funestos planes. Según esta tesis, un grupo de paramilitares de las SA (Sturmabteilung, tropas de asalto nacionalsocialistas) se coló en el edificio gracias a un pasadizo desde un edificio propiedad de Göring.

Tras rociar el recinto de productos químicos, supuestamente iniciaron el fuego. La rapidez de las llamas quedaría explicada con este dato. Según esta versión, fueron las SA quienes dejaron a Van der Lube iniciando pequeños fuegos hasta que fue localizado por la policía. El holandés sería el chivo expiatorio, ya que poco antes había sido detenido acusado de pirómano.

Lo ocurrido después es harto conocido. Tras conseguir que Hindenburg disolviera el Reichstag y convocara elecciones el 5 de marzo, Hitler logró la mayoría suficiente para aplicar la llamada Ley Habilitante o 'Ermächtigungsgesetz', que convirtió 'de facto' a Alemania en una dictadura, ya que el Gobierno no debe pasar por el Parlamento para aprobar leyes.


Para seguir leyendo:

27.2.08

"De Ushuaia a la Quiaca" de Santiago Santaolalla

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''De Usuahia a la Quiaca'', este es un melancólico instrumental hecho por Gustavo Santaolalla para la película ''Diarios de Motocicleta'' (Motorcycle Diaries), en la que se muestra el legendario viaje que alguna vez hicieran Ernesto Guevara (Che Guevara) y, su inseparable e incondicional amigo, Alberto Granado por Latinoamérica en una motocicleta llamada ''La Poderosa''. En su travesía, que no estuvo exenta de peligros, penurias, hambre y noches en donde durmieron a la intemperie, a el Che Guevara le fue creciendo un amor incuestionable por el continente latinoamericano.

Sobre diarios de motocicleta y Ernesto "Ché" Guevara

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Artículo extractado de la biografía de Ernesto "Ché" Guevara en la wikipedia

En 1952 Ernesto Guevara realizó con Alberto Granado el primero de sus dos viajes internacionales por América. Salieron el 4 de enero de 1952, desde San Francisco, Córdoba en la moto de Granado, llamada la Poderosa II. El viaje duró nueve meses y luego de pasar por Buenos Aires, Miramar y Bariloche, entraron a Chile por el bello Lago Esmeralda. En Chile pasaron por Osorno, Valdivia, Temuco y Santiago donde dejaron la moto definitivamente averiada. Se dirigieron al puerto de Valparaíso desde donde viajaron como polizones en un buque carguero hasta Antofagasta. Desde allí por tierra, principalmente en camiones, visitaron la gigantesca mina de cobre de Chuquicamata para dirigirse luego a la frontera con Perú, subiendo la cordillera por la provincia de Tarata, en la región de Tacna, hasta al Lago Titicaca. En abril llegaron al Cusco, la antigua capital de Imperio Inca. Visitaron las ciudades incaicas del Valle Sagrado de los Incas y Machu Pichu y luego partieron hacia Abancay, capital de la Región Apurímac, donde visitaron el leprosario de Huambo, cerca de la ciudad de Andahuaylas.



El 1 de mayo de 1952 arribaron a Lima donde establecieron una estrecha relación con el médico "Hugo Pesce", conocido especialista en lepra, discípulo de José Carlos Mariátegui y dirigente del Partido Comunista Peruano, que influiría decisivamente[1] en las decisiones de vida que adoptaría Guevara. De allí se dirigieron a Pucallpa donde se embarcaron hacia Iquitos y se instalaron para colaborar con el leprosario de San Pablo a las orilla del río Amazonas, donde médicos y pacientes les regalaron una balsa llamada "Mambo-Tango" para continuar su viaje navegando el río aguas abajo. En la balsa llegaron hasta la población fronteriza colombiana de Leticia, donde se desempeñaron como entrenadores del equipo de fútbol del pueblo. Volaron en hidroavión a Bogotá y allí se alojaron en las instalaciones de la ciudad universitaria de la Universidad Nacional de Colombia y su hospital, el San Juan de Dios. En ese momento, Colombia atravesaba la época de La Violencia, donde fueron arrestados pero prontamente liberados. En bus se dirigieron a Caracas, capital de Venezuela, donde Granado obtuvo empleo en un leprosario por recomendación de Pesce. Ernesto, por su parte, debía terminar sus estudios, por lo que decidió volver, utilizando un avión de carga de un familiar que hacía escala previa en Miami, donde trabajó de empleado doméstico de una azafata y lavaplatos en un restaurante. El 31 de julio de 1952 volvió a Buenos Aires.

Tanto Guevara como Granado realizaron diarios de viaje, mundialmente conocidos como "diarios de motocicleta" debido a la película de Walter Salles, que relata precisamente este periplo. Para ambos el viaje significó un contacto directo con los sectores sociales más relegados y explotados de América Latina. Para Ernesto Guevara resultó importante para comenzar a definir sus ideas y sentimientos sobre las graves desigualdades sociales latinoamericanas, el papel de los Estados Unidos y cuales podrían ser las soluciones. La influencia del médico Hugo Pesce sobre Ernesto fue muy grande, tanto por su visión mariateguista del marxismo, que replanteaba el papel de los indígenas y campesinos en los cambios sociales en América Latina, como por el ejemplo personal de vida como médico dedicado a los problemas de salud de los pobres y marginados. Al publicar su primer libro, La guerra de guerrillas, el Che Guevara le envió un ejemplar dedicado a Pesce diciéndole que le reconocía haber provocado "un gran cambio en mi actitud frente a la vida".

Una muestra de esas primeras ideas las expuso el 14 de junio de 1952, cuando cumplía 24 años, y el personal del leprosario de San Pablo le ofreció una fiesta. Guevara anotó sus impresiones de ese día bajo el título de "El día de San Guevara", y cuenta haber dicho las siguientes palabras a sus anfitriones:

Creemos, y después de este viaje más firmemente que antes, que la división de América en nacionalidades inciertas e ilusorias es completamente ficticia. Constituimos una sola raza mestiza, que desde México hasta el estrecho de Magallanes presenta notables similitudes etnográficas. Por eso, tratando de quitarme toda carga de provincialismo exiguo, brindo por Perú y por América Unida.


Al regresar a Buenos Aires, Guevara revisó su diario y redactó unas Notas de viaje en donde, entre otras cosas dice:

El personaje que escribió estas notas murió al pisar de nuevo tierra argentina. El que las ordena y pule, "yo", no soy yo; por lo menos no soy el mismo yo interior. Este vagar sin rumbo por nuestra "Mayúscula América" me ha cambiado más de lo que creí.





26.2.08

Jesús, según el Islam

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Jesús, llamado en lengua árabe `Īsā o `Īsā ibn Maryam (‘Jesús, hijo de María’), es uno de los principales profetas del Islam. Según el Corán, fue uno de los profetas más queridos por Dios y, a diferencia de lo que ocurre en el cristianismo, para los musulmanes no tiene carácter divino. Existen notables diferencias entre el relato de los Evangelios y la narración coránica de la historia de Jesús.

La virginidad de María es plenamente reconocida (Corán, 3,41; 5,19; 19,22 y ss). Jesús es quien anunció la llegada de Mahoma como último profeta (Corán, 3,75; 61,6), aunque siguen su vida y prédica a través de los textos de los evangelios apócrifos. La muerte de Jesús es tratada de forma compleja, al no reconocer explícitamente su sacrificio, sino que antes de la muerte es sustituido por otro ser -del que nada se dice-, mientras Jesús asciende con Dios y burla a los judíos (Corán, 3,48; 4,156). La muerte ignominiosa de Jesús no se contempla, aunque sí se afirma su regreso el día del Juicio Final (Corán, 4,157; 43,61) y el descubrimiento, en ese día, de que la obra de Jesús fue verdadera (en el sentido de enviado por Dios). El Corán rechaza la Trinidad, considerada falsa, teniéndose a Jesús por «Verbo de Dios», pero no hijo de él.

>> Leer más sobre la figura de Jesús vista desde la perspectiva musulmana


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24.2.08

Los templos de Khajuraho


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Khajuraho es una pequeña localidad situada en el estado de Madhya Pradesh en la India. Su población según datos del censo del 2001 era de 7.665 habitantes.

Aquí se encuentra el mayor conjunto de templos hinduistas del país, famosos por sus esculturas eróticas. Los templos están considerados por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad, desde el año 1986.

El nombre de la ciudad proviene de la palabra Kajur que en idioma hindi significa "palmera datilera". Khajuraho fue la capital religiosa de los Chandela, una dinastía que gobernó esta parte de la India entre los siglos X y XII.


Los templos se construyeron en un espacio de tiempo de unos cien años, entre el 950 y el 1050. Toda la zona está amurallada, con ocho puertas que permiten la entrada al recinto. Cada una de estas puertas está flaqueada por dos palmeras. Originalmente había unos 80 templos de los que quedan 22 en buen estado de conservación. Toda la zona ocupa un área total de 21 Km²

Tal vez por encontrarse en una zona poco habitual para la construcción de templos (lejos del Ganges), consiguieron sobrevivir a la destrucción masiva de elementos hinduistas llevada a cabo por el imperio mogol. Poco a poco los templos fueron quedando abandonados y quedaron ocultos en medio de la vegetación. Fueron redescubiertos en 1838 por el capitán I. S. Burt, ingeniero del ejército británico.

>>Para saber más:

21.2.08

Costumbres de los antiguos egipcios

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Las Historias de Heródoto son una completa compilación de hechos y datos de la antigüedad que contienen entre sus páginas algunas pintorescas descripciones de pueblos antiguos. Una de las más sorprendentes es la que nos habla de las costumbres de los antiguos egipcios.

Tanto griegos como romanos sabían que había 3 cosas que caracterizaban a los egipcios:

  1. El ser uno de los pueblos más antiguos
  2. Ser también uno de los más ricos de la antigüedad
  3. ... y que acumulaba una serie de tradiciones que, vistas desde la óptica de un griego, eran de lo más extraño

Mientras que los demás pueblos del arco mediterráneo habían intercambiado rasgos entre sí, los egipcios, dada su peculiaridad geográfica, se habían mostrado relativamente inpermeables al cambio.

La descripción que nos lega en su Libro II de las Historias es muy interesante:

XXXV. Difusamente vamos a hablar del Egipto, pues de ello es digno aquel país, por ser entre todos maravilloso, y por presentar mayor número de monumentos que otro alguno, superiores al más alto encarecimiento. Tanto por razón de su clima, tan diferente de los demás, como por su río, cuyas propiedades tanto lo distinguen de cualquier otro, distan los egipcios enteramente de los demás pueblos en leyes, usos y costumbres. Allí son las mujeres las que venden, compran y negocian públicamente, y los hombres hilan, cosen y tejen, impeliendo la trama hacia la parte inferior de la urdimbre; cuando los demás la dirigen comúnmente a la superior. Allí los hombres llevan la carga sobre la cabeza, y las mujeres sobre los hombros. Las mujeres orinan en pie; los hombres se sientan para ello. Para sus necesidades se retiran a sus casas, y salen de ellas comiendo por las calles, dando por razón que lo indecoroso, por necesario que sea, debe hacerse a escondidas, y que puede hacerse a las claras cualquier cosa indiferente. Ninguna mujer se consagra allí por sacerdotisa a dios o diosa alguna: los hombres son allí los únicos sacerdotes. Los varones no pueden ser obligados a alimentar a sus padres contra su voluntad; tan solo las hijas están forzosamente sujetas a esta obligación.

XXXVI. En otras naciones dejan crecer su cabello los sacerdotes de los dioses; los de Egipto lo rapan a navaja. Señal de luto es entre los pueblos cortarse el cabello los más allegados al difunto, y entre los egipcios, ordinariamente rapados, y lo es el cabello y barba crecida en el fallecimiento de los suyos. Los demás hombres no acostumbran comer con los brutos, los egipcios tienen con ellos plato y mesa común. Los demás se alimentan de pan de trigo y de cebada; los egipcios tuvieran el comer de él por la mayor afrenta, no usando ellos de otro pan que del de escancia o candeal. Cogen el lodo y aun el estiércol con sus manos, y amasan la harina con los pies. Los demás hombres dejan sus partes naturales en su propia disposición, excepto los que aprendieron de los egipcios a circuncidarse. En Egipto usan los hombres vestidura doble, y sencilla las mujeres. Los egipcios en las velas de sus naves cosen los anillos y cuerdas por la parte interior, en contraposición con la práctica de los demás, que los cosen por fuera. Los griegos escriben y mueven los cálculos en sus cuentas de la siniestra a la derecha, los egipcios, al contrario, de la derecha a la siniestra, diciendo por esto que los griegos hacen a zurdas lo que ellos derechamente.

XXXVII. Dos géneros de letras están allí en uso, unas sacras y las otras populares. Supersticiosos por exceso, mucho más que otros hombres cualesquiera, usan de toda especie de ceremonias, beben en vasos de bronce y los limpian y friegan cada día, costumbre a todos ellos común y de ninguno particular. Sus vestidos son de lino y siempre recién lavados, pues que la limpieza les merece un cuidado particular, siendo también ella la que les impulsa a circuncidarse, prefiriendo ser más bien aseados que gallardos y cabales. Los sacerdotes, con la mira de que ningún piojo u otra sabandija repugnante se encuentre sobre ellos al tiempo de sus ejercicios o de sus funciones religiosas, se rapan a navaja cada tres días de pies a cabeza. También visten de lino, y calzan zapatos de biblo, pues que otra ropa ni calzado no les es permitido; se lavan con agua fría diariamente, dos veces por el día y otras dos por la noche, y usan, en una palabra, ceremonias a miles en su culto religioso. Disfrutan en cambio aquellos sacerdotes de no pocas conveniencias, pues nada ponen de su casa ni consumen de su hacienda; comen de la carne ya cocida en los sacrificios, tocándoles diariamente a cada uno una crecida ración de la de ganso y de buey, no menos que su buen vino de uvas; mas el pescado es vedado para ellos. Ignoro qué prevención tienen los egipcios contra las habas, pues ni las siembran en sus campos en gran castidad, ni las comen crudas, ni menos cocidas, y ni aun verlas pueden sus sacerdotes, como reputándolas por impura legumbre. Ni se contentan consagrando sacerdotes a los dioses, sino que consagran muchos a cada dios, nombrando a uno de ellos sumo sacerdote y perpetuando sus empleos en los hijos a su fallecimiento.


>> Podeis acceder al texto completo en la wikisource



20.2.08

El puente de Mostar en Bosnia, puente entre culturas, frontera entre civilizaciones


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Historia del puente de Mostar

El puente de Mostar, en Bosnia, siempre ha sido considerado todo un símbolo por servir de unión entre las dos culturas en que está dividida la ciudad, con los católicos croatas al oeste y los musulmanes al este del río Neretva. Al comienzo del conflicto bélico en Mostar, croatas y musulmanes se aliaron para expulsar a los serbios, pero una vez conseguido este objetivo, se declaró una nueva lucha entre musulmanes y croatas por tomar el poder de la ciudad. Durante la guerra, el puente fue destruido, derrumbándose así todo un símbolo de la convivencia entre culturas, de la que la ciudad había sido siempre un claro ejemplo.



El puente, símbolo clave en la reconciliación de ambas culturas tras la finalización del conflicto en 1995, fue reconstruido con fondos de la UNESCO e inaugurado en el 2004, contribuyendo así a que la convivencia entre culturas vuelva poco a poco a ser el ejemplo que constituía antes del conflicto. En 2005 fue declarado sitio Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En la actualidad se ha conseguido que la circulación de personas sea libre de un lado al otro de la ciudad, con independencia de su procedencia étnica, si bien permanecen ciertos resentimientos que tardarán probablemente muchos años en desaparecer.

Una de las tradiciones arraigadas en la ciudad de Mostar es la de saltar al río Neretva desde lo alto del Puente. Los jóvenes de uno y otro lado del río suelen competir en la ejecución de unos saltos que por la altura (27 metros!!) cortan la respiración a los no iniciados.



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Para saber más:



Un proyecto de 2,5 millones de euros estudiará el origen de las creencias religiosas

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MADRID.- 'Dominus illuminatio mea' (El Señor me ilumina). Con este lema se fundó la Universidad de Oxford hace ocho siglos. Ahora, un grupo de investigadores de esta prestigiosa institución, que ha albergado acalorados debates en los últimos años entre científicos y teólogos, planea gastarse 2'5 millones de euros en hacer justo lo contrario: tratar de arrojar luz sobre si la religión es un hecho natural en los humanos o sólo un producto de la cultura.

Los científicos no intentarán resolver la cuestión de si Dios existe realmente, sino que tratarán de demostrar sobre todo si la creencia en Dios ha representado una ventaja para la humanidad desde el punto de vista de la evolución.


También analizarán la posibilidad de que la fe se haya desarrollado como producto derivado de determinadas características humanas como, por ejemplo, la sociabilidad.

Los científicos del centro Ian Ramsey para la Ciencia y la Religión y sus colegas del Centro de Antropología y la Mente de Oxford utilizarán como enfoque el de las ciencias cognitivas, que combinan una serie de disciplinas como la neurociencia, la biología evolutiva o la lingüística para estudiar el comportamiento humano.

"Estamos interesados en averiguar exactamente en qué sentido la creencia en Dios es natural. Pensamos que hay más de eso de lo que la gente cree comúnmente", afirma el psicólogo Justin Barrett, citado por el diario 'The Times'.

Barrett compara a los creyentes con los niños pequeños que creen que los adultos saben todo lo que hay que saber.

Esa tendencia a creer en la omnisciencia de los otros, aunque se corrige con la experiencia que dan los años, es necesaria para la cooperación y la socialización, y continúa con la fe en Dios.

"Normalmente continúa en la vida adulta. Es fácil. Es intuitiva y natural", afirma el psicólogo británico.

Los expertos investigarán también otros aspectos del problema como el de si los conflictos de índole religiosa son producto de la naturaleza humana o si la creencia en la vida después de la muerte es fruto de la selección natural o es algo que se aprende.

El estudio, que durará tres años, está financiado con el equivalente de 2,5 millones de euros (1,9 millones de libras esterlinas) por la fundación John Templeton, que apoya las investigaciones en torno a la ciencia, la religión y la espiritualidad.

Las ideas de Justin Barrett, autor del libro 'Why would anyone believe in God?' (¿Por qué alguien creería en Dios?), han sido citadas tanto para defender las tesis del zoólogo ateo Richard Dawkins como las de su principal rival, el teólogo cristiano Alister McGrath, ambos de la Universidad de Oxford.






"Fouché, el genio tenebroso" de Stefan Zweig

Un buen amigo y compañero de trabajo me recomienda una lectura, "Fouché, el genio tenebroso" del escritor austríaco Stefan Zweig. Aunque no he leido la biografía de este diplomático francés, los pocos comentarios que he podido recabar me parecen tentadores en exceso... actor en la sombra de la Revolución francesa y el Imperio napoleónico, el autor nos describe a un político hasta la médula, que desde la sombra mueve los hilos de una de las épocas más convulsas de la historia de Francia.

Este amigo del trabajo me dice al respecto del personaje:
"Nunca quiso visibilidad: prefería mandar desde la sombra, manipulando, susurrando aquí y allá, moviendo hilos, ...Siempre con frialdad, instinto político y genialidad. Se cargó a Robespierre desde la sombra y Napoleón dependía de él. Imprescindible..."


En la wikipedia he podido encontrar este comentario crítico de la obra:

Fouché, el genio tenebroso (también traducido al castellano simplemente como Fouché) es un libro biográfico del escritor austríaco Stefan Zweig en el que se narra la vida del político francés Joseph Fouché.

Este libro es la particular visión de Zweig acerca de la vida del influyente político francés José Fouché, que desempeñó un papel importante en la Francia de finales del siglo XVIII y principios del XIX, es decir, en el convulso periodo que media entre la revolución francesa y el imperio napoleónico, y la vuelta a la monarquía por la que el estado francés pasó durante esos años.

Zweig aborda el libro siguiendo su estilo particular, en el que prescinde de fechas y datos para ahondar en la personalidad y el carácter del personaje retratado, buscando sus motivaciones íntimas y tratando de desentrañar así las verdaderas causas de los acontecimientos.

Nos advierte en el prefacio al libro que aunque elige la figura de José Fouché no lo hace porque piense que se trata de alguien admirable, sino más bien porque le parece el ejemplar perfecto del político, es decir, un hombre absolutamente inmoral, con todas las connotaciones que eso implicaba en la época en la que escribió, y para la que escribió esta obra –la convulsa época del siglo veinte, con sus fascismos y sus abusos de poder-.

Si elige a José Fouché es porque, a su juicio (y a juicio también de otros hombres como Balzac), fue una persona que influyó muchísimo más de lo que dictan las apariencias en el curso de los acontecimientos de esa época.

Fouché fue un poder en la sombra que sobrevivió a figuras como Robespierre o el propio Napoleón, ya que, como cuenta Zweig en este libro, ambos desearon su muerte pero por distintas circunstancias no pudieron acabar con él. Fouché no tuvo inconveniente para cambiar de opinión y defender causas opuestas y contradictorias. Al retratar a este francés hace un retrato de la época del terror (la revolución de Robespierre), del posterior periodo imperial –la época de, en palabras de Zweig, el monomaniático Napoleón), y el fin de éste con la vuelta a la monarquía (gracias a las gestiones de Fouché). Esboza a la vez la figura de otros personajes importantes e influyentes de la época, empezando por los Robespierre, Murat, Danton, etc., pasando por Barras y los de su cuerda, y alcanzando al propio Napoleón.

Stefan Zweig hace uso de abundantes recursos del lenguaje, creando un texto vivo y de intenso dramatismo. Además, refleja inevitablemente su erudición y conocimiento tanto de la época como de la propia naturaleza humana. La obra trasciende así a la propia época y personajes que retrata, siendo un perfecto ejemplo de la maldad, la ingratitud y la mezquindad que caracterizan a los seres humanos.

Para profundizar en el tema:

Si con esto no tienes suficiente:



La nueva forma de entender la historia

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19.2.08

Rashid, el intelectual al que las circunstancias obligaron a trabajar para un dictador (I)

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KASLIK (LÍBANO).- Esta es la historia de un intelectual brillante, un profesional de la enseñanza por convicción al que las circunstancias obligaron a trabajar para un dictador. Podría ser el relato de un superviviente, de uno de los 24 millones de anónimos iraquíes que han vencido casi 30 años de opresión, varias guerras y una década de sanciones para observar cómo la gestión de EEUU terminaba de arruinar su país dinamitando la identidad nacional y engendrando el recelo, el miedo y el odio entre sus habitantes.

Pero no es una historia cualquiera, porque tiene un final afortunado –lo cual es poco frecuente en Irak- y porque su protagonista fue el testigo privilegiado de los últimos años de Sadam Hussein, aunque a Basam Rashid, traductor de español del sátrapa, no le consuela tan dudoso honor.

"Nunca tuve aprecio o admiración por Sadam porque sabía cómo llegó al poder: Mediante la fuerza, la violencia, las matanzas... Pero no tuve más remedio que convivir con eso".

Nacido en julio 1952 en Baquba, ahora cuna de la resistencia, Basam estudió Lengua y Literatura Árabe en Bagdad, y tras licenciarse el primero de su promoción le surgió la posibilidad, en 1977, de perfeccionar sus estudios fuera.

Eligió España. Comenzó en Madrid, estudiando en la Escuela Oficial de Idiomas para, cuando terminaba sus clases, acudir a una academia particular. En seis meses su control del idioma era notable. "Me lo tomaba como un reto, siempre iba con un diccionario en la mano (...) Mi propósito era hablar y entender el español como hablo y entiendo el árabe".

De ahí que en 10 meses dominase la lengua con considerable fluidez. Se trasladó a Granada para realizar la tesina en Semítica y, una vez finalizada ésta, realizó una tesis sobre el Tratado de Astrología del Marques de Villena, un estudio morfosintáctico del español del siglo XV que le obligó a interesarse por los textos medievales y la paleografía.

Presión de Bagdad

Para entonces, el Gobierno iraquí le había concedido una beca de tres años. En 1983, cuando el plazo se agotaba, la Embajada se impacientó ante el temor de que Basam, en cuya formación se había invertido, no volviese. "Fueron cinco años de presiones, las mismas que sufrían otros becarios y quienes pertenecían al partido Baaz".

En diciembre de 1988, tras acabar su doctorado, comenzó a preparar el regreso. En febrero de 1989, él y su familia –su esposa y tres de sus hijos, todos nacidos en Granada, a quienes se sumaría un cuarto nacido en Baaquba- ya estaban instalados en Irak. "Tenía ilusión por volver y trabajar en mi país".

Acababa de terminar la guerra contra Irán y el pueblo iraquí respiraba con alivio y esperanza. "Sadam apareció como el dueño de la región, un triunfador al que la multitud saludaba. La gente quería reconstruir el país, rehacer nuestras vidas". Ese espíritu no impedía que la otra cara de la dictadura, la menos visible y más siniestra, controlase esas mismas vidas. En el Departamento de Español de la Universidad de Bagdad todos conocían al responsable de la Mujabarat (Inteligencia) que escrutaba a alumnos y docentes en busca de disensiones.

"Todos sabíamos que no podíamos rebelarnos. Ellos sabían cómo trabajar y nosotros cómo actuar: midiendo nuestros actos, caminando por el sendero marcado... Conocíamos nuestros límites". Basam se acostumbró rápido al juego de la supervivencia. Su prestigio y su alto nivel académico promovieron un rápido ascenso a jefe del Departamento de Español, en 1990. Un año antes, cuando visitaba a unos amigos funcionarios, ocurrió algo que cambiaría su suerte.

Fue llevado ante Saadun al Zubeidi, traductor oficial de Sadam al inglés y director de la Oficina de Intérpretes. "Me preguntaron si podían contactar conmigo en caso de necesidad y respondí que sí". Cinco meses después, le llamaron para que acudiese a una recepción oficial celebrada en el Palacio de Sadam Hussein.

En la corte de Sadam

"A primera vista, Sadam era una persona amable, educada, respestuosa... A mí me llamaba doctor, e incluso se disculpaba por hacernos trabajar mucho". El trabajo de Basam agradó a las autoridades, y aunque nunca fue considerado miembro del Departamento de Protocolo ni tuvo un carné, no tardó en convertirse en el traductor al español oficioso –ya que no oficial- del régimen.

Con el tiempo, Basam llegaría a traducir a otros miembros claves de la dictadura, convirtiéndose así en un testigo excepcional de un ambiente impenetrable en momentos tan difíciles como la invasión de Kuwait y la consiguiente Guerra del Golfo.

"Trabajé hasta la noche del 31 diciembre de 1990. Quedaban 15 días para la guerra. [El nicaragüense] Daniel Ortega iba y venía para mediar, a él le traduje tres veces. También traduje la visita de la delegación que llegó a Bagdad para pedir la liberación de los secuestrados españoles, encabezada por Cristina Almeida y Gustavo Villapalos", recuerda.

"Sadam sabía lo que tenía encima pero aparentaba estar tranquilo, sonreía, bromeaba... No fue nada intransigente con los rehenes: Lo pensó, preguntó cuántos eran y ordenó que los soltaran. En cuanto a la mediación de Ortega no le daba mucha importancia. No querían que nadie influyese en sus decisiones".

"En las reuniones participaba el Consejo de la Revolución. Ante Sadam, todos estaban muy calladitos: Nadie intervenía. Sadam hablaba y ellos escuchaban. Podían intervenir sólo tras pedir permiso, y según su grado.

Tarek Aziz era la única persona razonable, tenía un carácter distinto y también un valor distinto para Sadam, y por eso podía intervenir cuando quisiera. El vicepresidente del Consejo Revolución, Izzat Ibrahim al Duri, era una persona sencilla, más bien tranquilo, con quien se podía tratar. En cambio el otro, Taha Yasin Ramadan, correspondía a su fama de duro".

'¿Qué tal, amigo?' Chávez en Bagdad

Basam recuerda haber participado como traductor en unos 15 encuentros durante más de una década en la que dos veces se vio fuera del juego. "El más importante fue el viaje de Chávez, el 11 de agosto de 2000", recuerda. "Chávez es poco protocolario, saludaba a todo el mundo con un ¡qué tal amigo!", y se intentó abrir con Sadam.

Entró en la sala donde éste le esperaba con una taza de café en la mano, y le invitó a beber de su misma taza. "Como Sadam sospechaba de todo y tomaba precauciones, se disculpó diciendo que a esa hora le sentaba fatal el café, y gracias a eso se libró de probarlo", recuerda con una sonrisa.

"Hugo Chávez intentaba poner toques de humor. Tras la reunión salimos a dar un paseo en coche que condujo Sadam. Dimos una vuelta muy larga por las calles de Bagdad que sorprendió mucho a la gente".

Basam compartía el automóvil con los dos dirigentes y el secretario de Sadam. "Chávez le habló de su trayectoria, y Sadam le contó la historia del Palacio, la Revolución 'baazista', la historia reciente de Irak... Su secretario le recordaba cosas y él las comentaba, sobre todo de los bombardeos estadounidenses de 1991".

Tras la visita de Chávez, Basam cayó en desgracia. "Los alumnos cercanos a la Inteligencia querían aprobar sin ir a clase o estudiar. Dado que eran muy influyentes, empezaron a acusarme de colaborar con la Embajada española pasando información a cambio de material. Dimití y me reincorporé como profesor".

La Presidencia iraquí prescindió de sus servicios. "Entre los alumnos estaba el hijo de un alto mando del Baaz que trabajaba para la Inteligencia militar y era enlace con la Presidencia y la Guardia Especial: Yo temía que me hubiera vendido".

No dio tiempo a que eso ocurriera. La invasión de Irak era inminente. "Cuando los americanos tomaron Bagdad, fue como ver una película. Mi impresión fue que los iraquíes estaban cansados, que no podían levantar cabeza, que todo se acababa ahí. No podía imaginar que apareciese una resistencia, ni que estallase una guerra civil. Pero sabía que los nuevos políticos no serían mejor que los anteriores: Conociendo a qué categoría intelectual y social pertenecen, se podía adivinar qué futuro nos esperaba".


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Rashid, el intelectual al que las circunstancias obligaron a trabajar para un dictador (II)

La muerte de Sadam, vivida desde el exilio

KASLIK (LÍBANO).- Tras la invasión, aún en 2003, Basam pensó por primera vez en el exilio. "Volví a la universidad en un ambiente tenso, porque empezaron a aparecer elementos que antes no había: Nuevas pancartas, nuevos lemas, nuevas caras, y nuevos agentes de Inteligencia, esta vez de las milicias. La Facultad de Lenguas, que entonces era la más moderna, se convirtió en una mezquita chií. El ambiente ya no era académico", recuerda.

"El precio de la posguerra era que te podían secuestrar o matar por no aprobar a un alumno. Un estudiante llegó a intentar agredirme por haber sido el traductor de Sadam. Los estudiantes eran incontrolables, y supe qué estaba ocurriendo a otros profesores: Habían sido asesinados, secuestrados o chantajeados. Hubiera muerto unas 15 veces si me hubiese quedado".

En enero de 2004 partió hacia Siria para buscar trabajo. Al no existir un departamento de español en la Universidad acudió al Instituto Cervantes de Damasco: "Tras escucharme y darles mi curriculum me dijeron que podía empezar a trabajar ese mismo día".

Allí trabajó tres años y desde allí siguió la detención, el juicio y la ejecución de Sadam. "Cuando supe de su muerte sentí indiferencia. Desde la guerra no le estimaba, casi me inclinaba a maldecirlo. Pero no me alegré por lo que le sucedió", dice.

"No le di mucha importancia a cómo murió porque estaba claro que iba a terminar mal, es la consecuencia de sus hechos. Ese tipo de gente son aventureros, y esperan la muerte en cualquier momento. Pero tengo el mismo sentimiento hacia sus verdugos: Son tan deshonestos, ladrones, corruptos y malos como Sadam".

En 2006, el Instituto convocó nuevas plazas. Tras examinarse en Madrid, Basam ganó una de ellas y fue destinado al Líbano, donde hoy reconstruye su vida junto a su familia sin ningún deseo de regresar al estado fallido en el que se ha convertido su país. "Si sigue funcionando como hasta ahora, Irak no tiene ningún futuro. No pienso volver".






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18.2.08

Evolucionistas vs Creacionistas... ranking por paises

Vía Microsiervos descubro este brutal gráfico donde se presenta el grado de aceptación de la teoría de la Evolución en una muestra de 35 paises.

Aunque no lo parezca, es muy fácil de entender: En color rojo aparece el % de la población que cree que la teoría es Falsa, en azul el % que cree que es cierta, y en color marrón el % de la población que no sabe o no contesta.

Os copio el comentario que hacen en Microsiervos por que yo no sería capaz de mejorarlo o ampliarlo:

Los datos son de 2005 y están mejor analizados en Adding Variables del blog Pictures of Numbers. Según esto en España sólo 3 de cada 4 personas aceptan la teoría de la evolución como correcta (75%); un 5% no lo tiene muy claro, mientras que un 20% (2 de cada 10) creen que es falsa.

Lo que da un poco de… miedo… es ver ese país que está al final de la cola, entre Turquía y Chipre, donde sólo el 40% creen que es correcta, frente a otro 40% que creen que es falsa y un 20% que no lo tiene tan claro.

Por cierto que el término teoría (como en «teoría de la evolución») aunque incluya la palabra teoría, se refiere a una descripción de un conocimiento cuando tiene una base firme, frente a las hipótesis que son más bien soluciones provisionales o tentativas. En el lenguaje habitual una teoría es más bien una soposición o hipótesis, pero en lenguaje académico una teoría científica es algo mucho más firme.


Para echarse a temblar...





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Juan de las Bandas Negras, el último mercenario del Renacimiento

Hay biografías, que por ser representativas de un cierto momento de cambio, nos ayudan a entender mejor la Historia. Este es el caso de Giovanni de Médicis, más conocido como Juan de las Bandas Negras. Hombre de armas desde la cuna, se inició en el noble oficio de Condottiero desde muy joven, poniendo su destreza y coraje como militar al servicio del mejor postor. Sin embargo, su llegada a este oficio se produce en un momento de cambio, en que las viejas formas de lucha se ven substitutidas por otras más modernas: De la caballería pesada medieval se pasa a los pelotones de arcabuceros. Del duelo singular con la espada se pasa a la artillería. De la espada y la lanza se pasa a la pólvora, ya sea en forma de proyectil para fusil o para cañón.

Durante la primera mitad del s. XVI ven su final las viejas formas caballerescas y medievales de luchar, y son substituidas por la infantería, magníficamente representada por Los tercios españoles. De alguna forma, la pólvora substituye al filo de la espada, y el combate individual y caballeresco pasa a diluirse en la masa de los pelotones de arcabuceros.

Herido de un balazo en una pierna, se le gangrena y muere a la pronta edad de 29 años; es por estos motivos aquí expuestos que la biografía de Juan de las Bandas Negras es una de las más interesantes y representativas del convulso Renacimiento italiano.

Juan de las Bandas Negras, el Medici mercenario

Giovanni de Médicis, también conocido como Juan de las Bandas Negras (1498-1526) fue un célebre condottiero italiano del Renacimiento.

Nació en Forli, hijo de Giovanni de Médici (il Popolano) y Caterina Sforza, una de las mujeres más famosas del Renacimiento.

Ya desde una edad temprana mostró una gran aptitud para actividades físicas y de combate; aprediendo pronto esgrima e hípica. A los 12 años cometió su primer asesinato y debido a su comportamiento antiautoriatario se le expulsoó dos veces de Florencia.

Se casó con Maria Salviati y tuvo un hijo, Cosme (1519-1574), que llegó a ser Gran Duque de Florencia.

Giovanni se hizo condottiero, prestando sus servicios al Papa León X -Giovanni Lorenzo de Médicis, primo de su madre- y recibió su bautismo de fuego a los 18 años, en la guerra contra Francesco Maria della Rovere, Duque de Urbino. Vence en 22 días.

En diciembre de 1521, muere León X y Giovanni añade a su insignia unas bandas negras, en señal de duelo por su protector y pariente. De ahí el apelativo de Giovanni delle Bande Nere y el de su escuadra mercenaria, las Bandas Negras.

Condottieros, mercenarios del Renacimiento italiano

Los condottieros (en italiano condottieri; singular condottiero) eran los capitanes de tropas mercenarias al servicio de las ciudades-estado italianas desde finales de la Edad Media hasta mediados del siglo XVI. La palabra condottiere deriva de condotta, término que designaba al contrato entre el capitán de mercenarios y el gobierno que alquilaba sus servicios.

Los condotieros consideraban la guerra como un verdadero arte. Sin embargo, sus intereses no eran siempre los mismos que los de los estados a cuyo servicio estaban. Buscaban riqueza, fama y tierras para sí, y no estaban ligados por lazos patrióticos a la causa por la que luchaban. Eran célebres por su falta de escrúpulos: podían cambiar de bando si encontraban un mejor postor antes o incluso durante la batalla. Conscientes de su poder, en ocasiones eran ellos los que imponían condiciones a sus supuestos patronos.

Los primeros condottieros fueron mercenarios extranjeros (sobre todo alemanes), pero ya en el siglo XV casi todos los profesionales de las armas eran italianos. Este siglo supuso la verdadera edad de oro de los condotieros, con grandes figuras, como Gattamelata o Bartolomeo Colleoni. A principios del siglo XVI, sin embargo, fueron incapaces de hacer frente con sus tácticas anticuadas y sus armaduras medievales, a los ejércitos modernos de las potencias europeas que invadieron Italia, y terminaron por desaparecer hacia 1550.

Muerte de Juan de las Bandas Negras

Después de una corta, pero ilustre vida militar, Giovanni muere a causa de la gangrena en Mantua, el 30 de Noviembre de 1526, cuatro días después de un golpe de falconete le hiriera en un muslo en una batalla cerca de Governolo, contra los lansquenetes imperiales. La temprana muerte de Giovanni marcó el fin de la era de los condottieri y sus tácticas de guerra, muy enfocadas en la caballería pesada, que habían quedado a merced de la artillería móvil. Se le recuerda por tanto, como el último gran condottiero. Su reputación se debe en parte a Pietro Aretino, amigo íntimo de Giovanni y autor de versos eróticos muy comentados en la época. Aretino estuvo presente en su lecho de muerte y en una carta famosa describió la escena -se necesitaron 10 hombres para sujetarle mientras le amputaban la pierna- y el coraje de Giovanni ante la muerte.

Pólvora contra metal, el ocaso de los Condottieros

El principio del fin de los condotieros llegó en 1494, cuando el rey francés Carlos VIII emprendió la primera invasión de Italia en más de un siglo. Sus tropas utilizaban masivamente la artillería, contra la que los condotieros no estaban preparados para combatir. Muchos de los condotieros más famosos decidieron entonces ponerse al servicio de potencias extranjeras: Gian Giacomo Trivulzio, por ejemplo, abandonó a Milán por Francia, y Andrea Doria se convirtió en almirante del emperador Carlos V.

Las Guerras Italianas, en las cuales la península fue invadida por los modernos ejércitos de los Habsburgo y de Francia, marcaron el final de la edad dorada de los condotieros, incapaces de hacer frente a los piqueros suizos, los lansquenetes alemanes, los mosqueteros ingleses, la caballería francesa o los tercios españoles. La práctica de la condotta ya había desaparecido hacia 1550. La palabra "condotiero", sin embargo, continuó utilizándose para denominar a los grandes generales italianos, sobre todo cuando combatían al servicio de potencias extranjeras, tales como Marcantonio II Colonna y Raimondo Montecuccoli.

Recomendación cinematográfica: "El oficio de las Armas"

Todo esto que os acabo de explicar queda perfectamente reflejado en la película "El oficio de las armas". Quizás es un poco tostón, pero vale la pena. La fotografía es espléndida, pareciendo cada fotograma una obra pictórica del Renacimiento italiano, y el actor principal, un búlgaro de nombre irrepetible, está que se sale. Como lo de comentar películas no es lo mío, os extracto una entrevista que le hicieron a su director, Ermanno Olmi:

Comencé a saborear la historia de "Juan de las Bandas Negras" así, de casualidad, en los meses de vagabundeo por el Po. Todo empezó al leer una antigua crónica de cirugía, en la que se describe la amputación de la pierna derecha al capitán de mercenarios Juan de Medici, operación que no le salvó de la gangrena y de la muerte el 30 de noviembre de 1526, tras cuatro días de lúcida agonía. El idolatrado "condottiero", llamado "de las Bandas Negras" por su insignia de guerra, tenía 28 años y acababa de guiar el ejército pontificio contra los Lansquenetes, acampados en las campiñas alrededor de Mantua. Y éste es el título elegido por Ermanno Olmi para su duodécimo film, ahora en las salas italianas, tras la prestigiosa pasarela en el Festival de Cannes. Uno de los raros kolossal del cine italiano, hecho gracias a una coproducción italo-franco-alemana que ha puesto a disposición un presupuesto de 15.000 millones de liras, gastados durante meses de rodaje en el extremo norte de Bulgaria.

¿Puede algún detalle tender un puente entre el espectador de hoy y el capitán de mercenarios de entonces? Me llenaba de curiosidad entender cómo podía morir un joven de hace 500 años que lo tenía todo: éxito, gloria, el amor de las mujeres. Porque —aventura Olmi— también los jóvenes de hoy mueren así, en una actitud de desprecio por la vida tan lanzada que roza la desvergüenza. Juan no iba en busca de la muerte, sino que convivía con ella porque formaba parte del "mester de las armas". Un gran personaje como él, temido y aclamado, que muere como todos nosotros deberíamos saber morir: no vestido de héroe, con la coraza de caballero medieval, sino con la sencillez y la conciencia necesaria para hacer de la muerte un hecho normal. Creo que la verdadera heroicidad es la aceptación de los propios límites y de la voluntad de Dios.

Me gustaría mucho que los espectadores más jóvenes se reconociesen en este héroe de hace 500 años —admite el director—. Puedo entender que un chico, que con toda justicia pretende hacerse responsable del mundo en que vive, tenga ganas de gritar… Estamos inmersos en una sociedad que nos mortifica, en el sentido de que estamos rodeados por una muerte burlona que no aparece. Porque hoy la muerte se camufla en los alimentos, en la contaminación, en el engaño de la comunicación, en la falsedad de los puntos de vista, incluso en el falso amor de padres más atentos a su propia carrera que a las responsabilidades de padre y madre. Cada mentira es un signo mortificante, mortífero. Quizás los chicos que desafían a la muerte es como si gritaran: "¡Déjate ver!"

Os adjunto un video del making of de la película (en italiano) para que vayais haciendo boca mientras la bajais del eMule.




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17.2.08

El papel de los ferrocarriles alemanes en el Holocausto

Leido ayer en elMundo.es


En la prensa alemana ha pasado casi inadvertida y en los alrededores de la cinéfila Potsdamer platz, que despliega la alfombra roja y el 'glamour' de la Berlinale, ningún cartel advierte de su ubicación. "Está maravillosamente oculta", asegura un matrimonio de la tercera edad que ha conseguido llegar a la exposición tras perderse en varias ocasiones por los laberintos subterráneos de la estación de metro.

Tras años de polémica a causa de la negativa de la Deutsche Bahn (los ferrocarriles alemanes) a ceder un espacio, la exposición itinerante 'Trenes especiales de la muerte' arrancó esta semana en la capital y durante tres semanas mostrará como la Reichbahn, su antecesora durante el régimen de Adolfo Hitler, colaboró en la deportación de miles de judíos alemanes, franceses o austriacos, así como gitanos, en vagones para animales y en condiciones infrahumanas a los campos de exterminio. Todo ello ya desde 1938, un año antes de estallar la II Guerra Mundial.

En apenas 15 metros de largo por tres de ancho, con apenas paso para dos personas al mismo tiempo por sus pasillos y en una esquina de una gigantesca plaza del subsuelo llena de puestos de comida rápida, cuarenta paneles y una pantalla de vídeo muestran una de las páginas más vergonzosas de los ferrocarriles alemanes: su colaboración en el Holocausto y los millones que facturó por ello en sus cuentas. Todo ello dentro de un plan detallado para hacer desaparecer a tres millones de seres humanos.

La exposición, promovida por el famoso 'cazanazis' Serge Klarfeld y con material reunido por la Asociación de Hijos de Deportados Judíos de Francia, nunca hubiera salido adelante sin el firme apoyo del ministro de Transportes alemán, Wolfgang Tiefensee, presente en la inauguración el pasado miércoles. "¿Por qué en una estación secundaria y no en la central, la mayor de Europa?", se preguntaba la activista Lea Rosh. "No nos corresponde a nosotros decirle a la Deutsche Bahn cuál es el lugar apropiado", respondía Klarfeld para acallar las críticas de sus compañeros.

El presidente de la Deutsche Bahn, Hartmut Mehdorn, brilló por su ausencia. El mismo que a finales de 2006, tras negarse reiteradamente a colaborar con la exposición, argumentó que el tema era 'demasiado serio' como para acabar en sus estaciones, "entre gente con prisa para coger su tren y masticando bocadillos". Asimismo, la empresa ha aducido todo este tiempo que ya existe un memorial en la estación de Grünewald, de donde partían los convoyes, y numeroso material expuesto en su museo de Nuremberg.

Ayer la mayoría de los visitantes, cerca de un centenar, eran personas de la tercera edad. Desde los paneles, a pocos metros de los directivos de la Reichbahn posando con los jerarcas nazis, se podían ver decenas de fotos de sonrientes niños, sólo unos pocos de los 11.400 casos documentados, 800 de ellos alemanes y austriacos, que acabaron siendo pasto de la locura nazi en aras de la "consolidación de la raza aria".

Entre ellos Jean Pierre Guckenheimer, nacido el 30 de noviembre de 1935, Lina Bernstein, el 15 de octubre de 1928, o Theo Reiss, el 19 de marzo de 1928. La exposición estará en la capital alemana hasta finales de febrero y durante el año visitará otras ocho ciudades.






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15.2.08

Francesc Boix, el fotógrafo que derribó al régimen Nazi

La de Francesc Boix es la biografía de un superviviente, de una persona que prevalece por encima de las peores adversidades, y que no se deja vencer por el desánimo. En cierta manera, es la biografía de un héroe, de una persona que tuvo la oportunidad de cambiar las cosas, determinar el futuro, y lo hizo.

Prisionero y superviviente del campo de exterminio de Mauthausen, lo cual sería relativamente poco sorprendente si no fuera por un hecho que hace de su estancia en el campo algo diferente.

¿Qué es lo que hizo Francesc Boix en el campo de Mauthausen para que estemos hablando de él en estos términos?

Te recomiendo que sigas leyendo...


Vía Leyendo a la sombra

Socialismo y fotografía, los orígenes de Francesc Boix

Francisco Boix Campo nació en Barcelona en 1920, en el seno de una familia catalanista. Su padre era sastre y había pertenecido en sus años jóvenes a la CNT; se dice de él que era muy aficionado a la fotografía, y parece ser que el joven Boix compartió esta afición con su padre.


Al inicio de la Guerra Civil encontramos a Boix en los ambientes de la Juventudes Socialistas Unificadas de Cataluña siempre con su Leica en la mano. En aquellos años empieza a trabajar como fotógrafo de prensa y todos lo recuerdan como un fotógrafo apasionado, pendiente las veinticuatro horas del día de hacer fotografías. No sabemos si llegó a participar en alguna acción armada como combatiente, pero sí estuvo en diversos frentes como fotógrafo.


Exilio en Francia e internamiento en Mauthausen

Cuando se derrumba la Segunda República, Boix pasa a Francia camino del exilio. Su padre fue encarcelado y liberado en 1942, cuando su muerte era inminente.


Poco sabemos de los primeros meses de Boix en Francia. Estuvo internado un tiempo en los campos de Vernet d’Ariege y de Septfonds. De este último salió hacia el norte en septiembre de 1939 junto con excombatientes republicanos encuadrados en la 28 Compañía de Trabajadores extranjeros. En mayo de 1940 las líneas defensivas francesas son destrozadas por la Wehrmacht, Boix es hecho prisionero por los alemanes, pasa por diversos campos y es conducido a Mauthausen, junto con 1506 republicanos españoles, a donde llegan el 27 de enero de 1941.


En Mauthausen existía un Kommando llamado Erkennungsdients, oficialmente era un laboratorio fotográfico destinado a los retratos policiales de identificación de los presos, aunque en la práctica se hacían fotografías de muertes por arma de fuego, suicidios, accidentes, asuntos de naturaleza médica y acontecimientos varios del campo, como las visitas de altas jerarquías, por ejemplo las de Himmler y otros altos cargos de las SS. A este Kommando se incorpora Boix a finales de 1942, y allí trabajó como fotógrafo y técnico de laboratorio con dos españoles más.

Boix y la organización clandestina del Partido Comunista español deciden ese año de 1942 esconder los negativos del Erkennungsdients. Como esconder los negativos dentro del campo era muy peligroso, deciden sacarlos de allí. Para ello, se ponen en contacto con españoles que trabajaban en el llamado Bahnholkommando, un grupo de trabajo que salí a diario desde el campo hasta la estación de Mauthausen. El preso Jacinto Cortés y otros españoles de ese kommando habían hecho una cierta amistad con una familia del pueblo. Fue Jacinto el que le pidió a Anna Pointer que ocultase el paquete de fotografías y negativos que habían robado a los SS en el campo.

Liberación y testimonio en el juicio de Nuremberg

Cuando Mauthausen es liberado, Boix marcha a París. Allí da a conocer algunas de las fotografías sacadas del campo de concentración en periódicos y revistas próximos al Partido Comunista francés. Enseguida se publican varios libros y las autoridades francesas se interesan por quien podría ser un testigo de gran valor en los juicios contra criminales de guerra que se estaban preparando.

En 1946 Boix declaró como testigo en dos de esos procesos: el proceso de Nuremberg (Tribunal Militar Internacional) contra la cúpula dirigente del Tercer Reich, y unas semanas después en Dachau, en el proceso de la Sección Crímenes de Guerra contra 61 antiguos SS de Mauthausen. En ambos casos las acusaciones presentaron como pruebas las fotografías que Boix había hecho y robado en Mauthausen. Su testimonio y las fotografías presentadas fueron determinantes para sostener varias acusaciones y condenas.

Declaración de Francesc Boix en Nuremberg

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MAUTHAUSEN. CUADRAGÉSIMA QUINTA JORNADA. Martes 29 de enero de 1949. Sesión de la mañana.
(Se hace entrar al testigo Francisco Boix)
Dubost.- Continuamos. El tribunal recuerda que ayer por la tarde proyectamos seis fotografías de Mauthausen que nos han sido proporcionadas por el testigo que todavía está en el estrado y que fueron comentadas por él. Este testigo indicó particularmente en qué condiciones fue tomada la fotografía que representa a Kaltenbrunner en la cantera de Mauthausen. Depositamos estas fotografías bajo el número RF-332 como documento francés. Permítanme hacer una pregunta más a este testigo y habré terminado con él, al menos en cuanto a lo esencial de esta declaración. (Dirigiéndose a Boix) testigo, ¿reconoce usted entre los acusados a algunos de los visitantes del campo de Mauthausen a quienes haya visto cuando estaba internado?
(El testigo se vuelve hacia el banco de los acusados, se levanta y señala con el dedo)
Boix.- Speer.

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>> Texto íntegro de su declaración en la web de la Escuela de derecho de la Universidad de Yale


Los últimos días de Francesc Boix


Boix residió en París desde el verano de 1945 hasta su muerte, en 1951. En París trabajó como reportero gráfico en diversas publicaciones, entre ellas L’Humanité, órgano del PC francés. Escribió un libro sobre su estancia en Mauthausen, al que tituló Spaniaker, la forma despectiva con que se referían a los españoles algunos SS, e hizo llegar el manuscrito al escritor André Wurmser. Cuando en los setenta la escritora catalana Montserrat Roig se interesó por el texto, Wurmser le dijo que se lo había dejado a Pierre Courtade, fallecido unos años después que Boix. Aún hoy se desconoce el paradero de dicho libro.

Para saber más:
  • Francisco Boix, un fotógrafo en el infierno. DVD documental de Francisco Llorenç Soler. Planeta Historia. 55 minutos.

  • Benito Bermejo, Francisco Boix, el fotógrafo de Mauthausen. Edit. RBA. Barcelona 2002. 255 páginas. 30 €

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