Con este provocador título iniciaba Steve Olson un artículo publicado en Los Angeles Times el 19 de Mayo de 2006, con motivo del estreno de la película "El Código Da Vinci". Si recordais, en ella, y en el libro que la inspiró, se sugería que Jesús había tenido descendencia, y que ésta había llegado hasta nuestros días, encarnada en la protagonista de la novela. Pues bien, Steve Olson, premiado escritor científico y asesor de la Casa Blanca en temas tecnológicos y de ciencia, no sólo refutaba por absurda esta hipótesis, sino que iba más allá y, en base a sencillos cálculos matemáticos, sugería una hipótesis sorprendente (que no os anticipo).
Como el artículo me pareció muy interesante, contacté con el propio Sr. Olson, quien muy amablemente me ha autorizado a traducirlo para el blog...
Aviso: Este artículo trata sobre matemáticas y genética. La alusión a Jesús es una mera anécdota
STEVE OLSON es el autor de "Mapping Human History: Genes, Race, and Our Common Origins"
galardonado con el premio Science-in-Society de la National Association of Science Writers americana.
Ha trabajado como asesor en la Oficina de Política científica y tecnológica de la Casa Blanca.
galardonado con el premio Science-in-Society de la National Association of Science Writers americana.
Ha trabajado como asesor en la Oficina de Política científica y tecnológica de la Casa Blanca.
¿Descendiente de Jesús? Haz cálculos
Traducido con permiso del autor

¿Tiene Jesús un linaje secreto de descendientes que llega hasta nuestros días? Como planteamiento es chocantemente improbable. Tendemos a entender la genealogía en términos de lineas de sangre, según las cuales algunos individuos son descendientes de antepasados ilustres y otros no. Esta idea despierta sentimientos religiosos de personas y grupos que se creen favorecidos por Dios.
Sin embargo, esta idea central de “El Código Da Vinci”, que hoy se estrena en cines de todo el mundo, no se sostiene de ninguna forma. Sería del todo imposible que Jesús tuviese hoy en día sólo unos pocos descendientes. Si alguna persona es hoy descendiente de Jesús, igualmente debería serlo el resto del planeta.
Este planteamiento absurdo es el resultado de una concepción simplista de la genealogía. Las personas pueden tener un número finito de descendientes en las 2 ó 3 generaciones posteriores a sí mismas, sin embargo, a partir de ahí el número de descendientes simplemente se dispara. Para que una población se mantenga estable en número, cada adulto debe tener tan sólo 2 hijos que lleguen a la edad adulta y a su vez tengan hijos. Así que el número de descendientes de una persona promedio sólo puede crecer exponencialmente (2 hijos, 4 nietos, 8 biznietos, etc). En tan sólo 10 generaciones (aproximadamente unos 250 años) la persona promedio puede tener más de 1.000 descendientes.

Obviamente, nadie se ajusta totalmente al promedio. Algunas personas tienen muchos hijos; otras no tienen ninguno. Sin embargo, con el tiempo, los fecundos y los estériles se compensan unos a otros. Además, los descendientes de una misma persona pueden también cruzarse y tener a su vez descendencia. Esto ralentiza el ritmo de crecimiento del número de descendientes de una persona, pero tampoco demasiado, al menos en el corto plazo.
Es virtualmente imposible “controlar” el linaje genealógico de una persona de tal forma que el número de descendientes se mantenga reducido. Dicho linaje rápidamente se extinguiría en el momento en que todos los descendientes de esa persona no tuvieran hijos o muriesen. Adicionalmente, dicho linaje “controlado” tendría inevitablemente alguna “fuga”, en el momento en que alguno de sus miembros comenzara a tener hijos a un ritmo normal y se retomara el proceso de crecimiento antes descrito.

En genealogías reales, los descendientes de una persona, o bien se extinguen en unas pocas generaciones, o bien comienzan a crecer de forma exponencial. Esta es la causa de que los primeros colonos americanos, que llegaron a bordo del Mayflower, tengan hoy miles de descendientes. Quien hubiese vivido tan sólo unos siglos antes tendría hoy millones de descendientes.
Estas mismas observaciones aplicarían a Jesús, aunque nunca sabremos si realmente tuvo descendencia. Pero asumamos que así fue, y que adicionalmente tuviera un número pequeño de descendientes, por ejemplo unos 500 en el año 250 dC. ¿Dónde habrían vivido? Esos siglos fueron una época de grandes convulsiones en el Imperio Romano. Probablemente la mayoría de los descendientes de Jesús vivieran en Oriente Medio, y algunos se habrían trasladado hasta la Península itálica y Asia central, ya sea como soldados, esclavos o comerciantes.
Transcurridos otros 250 años, muchos de estos individuos tendrían a su vez sus propios 500 o 1.000 descendientes. Y estas decenas de millares de descendientes de Jesús seguramente se habrían extendido ya por rutas comerciales desde Europa Occidental a Africa del Sur llegando incluso hasta el Este asiático. 250 años más y Jesús tendría entonces millones de descendientes. Repite este cálculo 5 veces más y el Planeta comenzaría a estar ya repleto de descendientes de Jesús.
En esencia, el hecho de tener descendencia es en el largo plazo una cuestión de todo o nada, tal y como 2 coautores y yo demostramos en un artículo en la revista científica Nature hace un par de años. Si una persona llega a tener actualmente 4 ó 5 nietos, esa persona será probablemente antepasado de toda la humanidad en 2 ó 3 milenios. Igualmente, cualquier persona que viviera hace 2 ó 3 mil años, o bien es ancestro de toda la humanidad hoy viva, o bien no lo es de nadie.
Resulta difícil hacerse a la idea de que uno puede ser descendiente de Jesús. Después de todo, si todos somos descendientes de Jesús, y Jesús es el Hijo de Dios, esto acaba siendo un linaje bastante ilustre. Pero no dejemos que esto se nos suba a la cabeza. También descendemos de Poncio Pilatos y de Judas, siempre y cuando tuvieran los 4 ó 5 hijos nietos preceptivos. Todos descendemos de mendigos y reyes, jueces y asesinos, comerciantes y esclavos. Todos estamos atrapados en las redes de nuestros ancestros, una familia grande, enmarañada y a veces disfuncional.
Saber más:
- Página oficial de Steve Olson
- Artículo original publicado en Los Angeles Times "Descended from Jesus? Do the math"
- Artículo sobre Steve Olson en la wikipedia (en inglés)
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La historia no es tan sólo cuestión de fechas
¿Aprender historia y practicar inglés a la vez?



Hola, Te sigo desde hace bastante tiempo pero nunca había comentado.
ResponderSuprimirQue interesante artículo.
En lo personal creo que Jesús sí tuvo descendencia, y la iglesia ha opacado la investigación científica desde luego basada en su propia conveniencia.
Pero volviendo al tema central, no conozco el proceso de la construcción de árboles genealógicos, pero entiendo que uno de los problemas de la genealogía es la falta de registro por un lado, y el hecho de que esclavos y sirvientes tomarán los apellidos de su amo por otro.
El tema es interesante. Me gustaría saber si alguno de los lectores ha logrado reconstruir su árbol genealógico más allá de 4 generaciones.
Buen artículo, un abrazo
Muy interesante artículo. Yo estoy haciendo mi árbol genealógico en ambas ramas, en una he llegado a la quinta generación y en la otra en la sexta, y esos cálcuolos son muy, pero que muy acertados
ResponderSuprimirSaludos
Totalmente absurdo y fuera de lógica. Si podemos perfectamente hacer el arbol genealógico de la familia real por poner un ejemplo...Porque no podemos de Jesus?
ResponderSuprimirEn la biblia, lease estirpe de Noe tenemos un clarisimo ejemplo. Se puede llegar hasta mil años antes.
El hecho es que en esta explicación os habeis ido por los cerros de úbeda. Es tan simple como contar hacia atrás y, porque aunque mi bisabuela haya tenido 300 hijos, yo solo he tenido dos padres y de ahí radica la genealogía. No se trata de contar la vida de nuestros ancestros, sino de ir marcha atrás en cuanto a nuestros antepasados directos.
En resumidas cuentas habeis mezclado el tocino con la velocidad.
Totalmente absurdo y fuera de lógica. Si podemos perfectamente hacer el arbol genealógico de la familia real por poner un ejemplo...Porque no podemos de Jesus?
ResponderSuprimirEn la biblia, lease estirpe de Noe tenemos un clarisimo ejemplo. Se puede llegar hasta mil años antes.
El hecho es que en esta explicación os habeis ido por los cerros de úbeda. Es tan simple como contar hacia atrás y, porque aunque mi bisabuela haya tenido 300 hijos, yo solo he tenido dos padres y de ahí radica la genealogía. No se trata de contar la vida de nuestros ancestros, sino de ir marcha atrás en cuanto a nuestros antepasados directos.
En resumidas cuentas habeis mezclado el tocino con la velocidad.